Los manifestantes de los principales mercados de la ciudad de Puno, echaron agua y espuma a los efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) en los exteriores de la comisaría central ubicada en la plaza Mayor.
El hecho ocurrió ayer miércoles, cuando un grupo de manifestantes empezaron a lanzar globos con agua y espuma a los policías que resguardaban el local de la comisaría central.
Posteriormente, los policías devolvieron el gesto y salieron de la comisaría con baldes llenos con agua, para lanzar a los protestantes. Este juego de carnaval duró un aproximado de 30 minutos.
El hecho culminó con el ingreso de los agentes ya mojados con agua y espuma al interior de la comisaría central y por un buen tiempo se mantuvo cerrado el local policial y sin resguardo.
Algunos de los protestantes manifestaron que este hecho demuestra que los manifestantes tienen un buen corazón y empatía ante los efectivos de la policía, más no causar el terror o vandalismo como les tildan.
