Las comunidades que habitan en las islas del lago Titicaca, como Amantaní, Taquile, Kapi, Los Uros y Uros, enfrentan problemas de salud debido al frío extremo y la mala alimentación.
Según el médico Frank Tobar Candía, de las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), la mayoría de los habitantes padece enfermedades crónicas, que no tienen cura, pero sí tratamiento, lo que los convierte en una población altamente vulnerable.
Explicó que las bajas temperaturas en las orillas del lago y la falta de una dieta balanceada son las principales causas de estas enfermedades. Además, la población depende de la ganadería y la pesca como actividades económicas, lo que los obliga a trabajar en condiciones climáticas adversas, agravando su estado de salud.
Ante esta situación, las autoridades de salud decidieron que PIAS lleve atención médica de primera necesidad a estas zonas. La plataforma atiende en 15 puntos focalizados donde no existen servicios de salud cercanos, brindando consultas, medicamentos y seguimiento a los pacientes con enfermedades crónicas.
Señaló que las enfermedades más frecuentes son respiratorias, reumáticas y digestivas, todas relacionadas con el frío y la desnutrición. Aunque no tienen cura, los tratamientos que ofrece PIAS ayudan a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los afectados.
También destacó que las familias de estas islas viven en condiciones precarias, sin acceso a servicios básicos como agua potable o calefacción. Esto los expone aún más a enfermedades y dificulta su recuperación, incluso con tratamiento médico.
La labor de PIAS no solo se limita a la atención médica, sino que también incluye charla de prevención y educación en salud. El objetivo es que la población aprenda a protegerse del frío y mejorar sus hábitos alimenticios para reducir el riesgo de enfermedades.
