Catorce programas nacionales de infraestructura, incluidos Provías Nacional y PRONIED, dejarán de existir como entidades independientes para ser absorbidos por la Autoridad Nacional de Infraestructura en una controvertida reorganización del aparato estatal peruano.
Richard Hancco, gobernador regional de Puno, expresó sus reservas ante esta reorganización y sugirió que algunos programas como Provías Descentralizado deberían transferirse a los gobiernos regionales con su presupuesto y estructura completa en lugar de integrarlos a ANIN.
José Salardi, titular del Ministerio de Economía y Finanzas, anunció esta medida que busca centralizar la gestión de proyectos y generar un ahorro estimado de 4.000 millones de soles para el año 2026, mediante la fusión de entidades clave del desarrollo nacional.
«Con la medida, vamos a hacer de que ANIN sea un monstruo, va a ser un poco difícil controlar esto. Siempre es bueno tener cierto control y cierta división o especializar a entidades», manifestó el gobernador sobre los riesgos de concentrar demasiado poder en una sola institución.
El gobernador manifestó inquietud sobre el impacto que esta reorganización podría tener en proyectos emblemáticos como el Colegio de Alto Rendimiento o la ejecución del Hospital Regional de Puno, aunque confía en que no se paralicen obras en marcha.
«Esperamos que no se metan a paralizar los proyectos que están en camino. Yo supongo que esto es ya para el futuro, para los nuevos proyectos», señaló la autoridad regional, advirtiendo que una infraestructura parada generaría costos mucho mayores que los ahorros previstos por el gobierno central.
