El 46% del Golfo de México está bajo jurisdicción estadounidense, pero Google lo renombró como Golfo de América, desatando una disputa geopolítica que México llevaría a tribunales, según la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria reveló una carta de Cris Turner, vicepresidente de Google, donde la empresa defiende su política de nombres, vinculada a directivas de la era Trump, aunque ofrece diálogo bilateral para resolver el conflicto en Maps.
Actualmente, la plataforma muestra tres denominaciones según la región: Golfo de América en EE.UU., Golfo de México en territorio nacional y una combinación en otras zonas, una práctica que México califica de lesiva.
Autoridades mexicanas rechazaron la justificación de Google, alegando que el 49% del cuerpo acuático está bajo su control, mientras Cuba administra el 5% restante, según datos geopolíticos oficiales.
Disputa histórica y legal en aguas compartidas
El nombre Golfo de México se usa desde 1607 y está reconocido por la ONU, pero Trump impulsó el cambio en 2020, una medida que Sheinbaum tachó de “arbitraria” durante su conferencia matutina.
“Bajo ninguna circunstancia aceptaremos modificaciones unilaterales”, declaró el gobierno mexicano en un comunicado, anunciando acciones legales si Google no restaura el nombre histórico en todas sus plataformas digitales.
La tensión se enmarca en reuniones México-EE.UU. esta semana sobre comercio y seguridad, donde Sheinbaum buscará estabilizar la relación, afectada también por amenazas de deportaciones masivas y aranceles.
El conflicto escaló a medios: la Casa Blanca vetó a periodistas de AP por mantener el nombre original, provocando críticas globales por presuntas violaciones a la libertad de prensa.
