El ingeniero Rubén Tamayo reveló detalles controversiales sobre la evaluación estructural del Hospital Materno Infantil de Juliaca, cuestionando el elevado costo de 750.000 soles para una inspección técnica de un edificio de tres pisos construido en la región Puno.
La inversión generó perplejidad al compararse con el expediente técnico original de 757.000 soles, lo que para Tamayo representa una posible desproporción económica que sugiere un manejo irregular de los recursos públicos destinados a la construcción hospitalaria.
Tamayo señaló que existen laboratorios y profesionales locales capaces de realizar la evaluación estructural en un mes, en lugar de los tres meses programados, lo que podría interpretarse como una estrategia para justificar un gasto innecesariamente alto y prolongar la conclusión de la obra.
El proyecto hospitalario arrastra más de 15 años de construcción, con once años específicamente en la zona de Paparazzi, lo que representa un retraso significativo que impide a Juliaca contar con una infraestructura sanitaria moderna y funcional para atender las necesidades de la población.
La paralización de la obra no solo afecta la implementación del Hospital Materno Infantil, sino que también obstaculiza futuros proyectos sanitarios, como la construcción de un hospital general estimado en 130 millones de soles, generando un estancamiento en el desarrollo de la infraestructura de salud regional.
El entrevistado enfatizó: «Es una vergüenza para la ciudad que no se pueda terminar esta obra», destacando la frustración ciudadana ante la continua postergación de un proyecto que debería ser prioritario para mejorar los servicios de salud en Juliaca y la región Puno.
