La minería informal e ilegal contamina con metales pesados el río Grande en el distrito de Crucero en la provincia de Carabaya, afectando cultivos y pastizales; el dirigente de la Cuenca del río Grande, Juan Pilco, alertó que el impacto golpea directamente la principal actividad económica local.
Los relaves mineros han cubierto áreas agrícolas y pastizales, mientras el crecimiento de la minería informal ha superado la capacidad de control de las autoridades, agravando la contaminación del agua y de los suelos productivos del distrito.
«Actualmente, el río de Crucero está totalmente lleno de bastantes metales pesados que transitan por ese río», afirmó Pilco, quien denunció además que, los acuerdos con actores mineros «quedaron en papel en blanco con letras muertas».
Comunidades buscan agua limpia ante la inacción
El dirigente, sostuvo que, cerca del 80 % de la población de Crucero depende de la actividad agropecuaria, mientras un 20 % participa en labores mineras, convivencia que genera tensión, ante la ausencia de proyectos de remediación concretos en la zona.
La contaminación del río Grande afecta el riego y la alimentación del ganado, comprometiendo la seguridad alimentaria de las familias rurales que sostienen su economía en la agricultura y la ganadería del distrito de Crucero.
En tanto, las comunidades evalúan construir pozos tubulares para agua limpia de riego y consumo animal, mientras el proyecto de la represa Huajchani permanece sin concretar y la gestión ante el gobierno regional aún está en etapa de idea.
