Miles de ciudadanos, incluyendo cachorreros, operadores mineros, pallaqueras, transportistas y comerciantes, se unieron a una movilización regional convocada por la Central de Cooperativas Mineras en Puno. La protesta, realizada en Juliaca, provincia de San Román, tuvo como objetivo exigir la derogación de un Decreto Supremo que consideran perjudicial para su sector.
Según los dirigentes mineros, la protesta se centra en el rechazo al Decreto Legislativo 1336, conocido como «Ley del Régimen de Bienestar Minero». Afirman que esta normativa amenaza con sancionar a quienes no hayan completado los trámites de formalización, impidiéndoles ser concesionarios mineros en el futuro, incluso a sus descendientes.
Los manifestantes advierten que, de no ser escuchados por el Gobierno, intensificarán sus protestas, decisión que se tomará tras una reunión de dirigentes a nivel nacional. Además, critican el abandono de las autoridades, tanto regionales como centrales, que ha permitido el aumento de la delincuencia en las zonas mineras, con constantes asaltos y homicidios.
La marcha en Juliaca contó con la participación de 480 cooperativistas mineros y el respaldo de comerciantes y vecinos del Centro Poblado La Rinconada. Los líderes esperan obtener resultados positivos de las conversaciones con las autoridades regionales y nacionales.
Esta protesta refleja la preocupación de los mineros informales de Puno ante una normativa que consideran perjudicial para su actividad y su proceso de formalización. Exigen una solución que proteja su sustento y el futuro de sus familias en la industria minera.
