Los agricultores dedicados al cultivo de palta en el valle de Omate y el distrito de Quinistaquillas en la región Moquegua están enfrentando una seria amenaza a sus cosechas debido a una plaga de mosca blanca, circunstancias que ha generado preocupación entre los productores, quienes temen por el impacto en la economía local.
El presidente de la Junta de Usuarios Omate, Henry Roldan Bedoya, ha tomado la iniciativa de convocar a diversas entidades relacionadas con la agricultura, como SENASA, Agencia agraria, AGRORURAL, INIA, CEDER y la Municipalidad Provincial de Sánchez Cerro, con el objetivo de buscar soluciones junto a las autoridades para controlar el avance de esta plaga.
Según el representante del INIA, Alberto Mendoza, las pérdidas económicas derivadas de esta situación han superado los 3 millones y medio de soles durante este año. Esta cifra se debe a la caída prematura de frutos y otros efectos adversos provocados por la plaga.
Se ha observado que la incidencia de la plaga ha avanzado rápidamente, y se ha señalado la falta de actividades culturales por parte de los agricultores, como la poda, lo que ha contribuido al problema.
Ante esta situación, la Municipalidad Provincial de Sánchez Cerro ha informado que, a través de su proyecto de cadenas productivas, ha estado llevando a cabo actividades para abordar la situación. Sin embargo, se ha visto superada por la magnitud del problema.
Tras un extenso debate entre los participantes, se ha acordado tomar medidas urgentes para solicitar la declaración de emergencia para los distritos de Omate y Quinistaquillas. Además, se planea celebrar una reunión ampliada en los próximos días, con la presencia de líderes agrarios, para abordar también el problema de la mosca de la fruta, que agrava la situación de los productores de palta en la región.
