El fallecimiento del trabajador judicial Adolfo Miranda Bailón en la vía pública destapó la crisis laboral del Poder Judicial en Puno, donde los trabajadores soportan jornadas que van desde las 6 de la mañana hasta las 9 de la noche, según denunció el secretario general, Víctor Raúl Carpio Franco.
Carpio Franco, detalló que, en visitas de supervisión administrativa los trabajadores permanecen hasta las 2 o 3 de la madrugada, mientras magistrados de Juliaca programan audiencias después de las 05:00 de la tarde, llegando incluso hasta las 9 de la noche en módulos penales.
«Somos la Corte que tiene a nivel nacional el mayor índice de estrés laboral, es una preocupación no solo para nosotros como representantes, tiene que ser una mayor preocupación por parte de la institución», advirtió ante Pachamama Radio.
Veinte años sin refuerzo institucional y módulos al límite
Desde 2016 la carga procesal creció 100%, pero el Poder Judicial de Puno mantiene el mismo número de trabajadores y órganos jurisdiccionales, sin creación de nuevos juzgados ni incremento de personal en dos décadas.
El dirigente señaló, que Arequipa, con población similar, cuenta con más órganos jurisdiccionales, evidenciando que la diferencia es gestión, mientras en Puno la gerencia regional prioriza adquisiciones materiales sobre contratación de personal y jueces.
En tanto, Carpio Franco, exigió al presidente de la Corte enviar al Consejo Ejecutivo un proyecto de creación de juzgados e incremento de personal, advirtiendo que los módulos penales colapsarán si no se actúa antes de que ocurran más tragedias.
