Mujeres quechuas, aymaras y uros de Puno presentaron el documento político «Hacia un Nuevo Pacto Social», una propuesta para construir un Perú con inclusión real, interculturalidad y libre de violencias. La iniciativa fue socializada durante el Foro Multiactor en el auditorio de la Municipalidad Provincial de Puno.
El documento, elaborado de manera colectiva, busca impulsar la participación de los pueblos originarios en la toma de decisiones. También exige respeto a la paridad y alternancia política, así como la protección de la Pachamama y una justicia sin revictimización para mujeres afectadas por violencia.
Las lideresas destacaron que la propuesta surge de sus experiencias, saberes ancestrales y la necesidad de un Estado que refleje la diversidad cultural del país. El texto incluye principios como el Sumaq Kawsay – Suma Qamaña (Buen Vivir), la complementariedad, la reciprocidad y el respeto a la identidad indígena.
El foro contó con la participación de autoridades, funcionarios públicos y lideresas de los tres pueblos originarios. Todos aportaron ideas para enriquecer el documento, que busca ser una hoja de ruta hacia un modelo de sociedad más justo e inclusivo.
Entre las demandas centrales está el reconocimiento pleno de los derechos colectivos de los pueblos indígenas. Las mujeres insistieron en que el Estado debe garantizar espacios de participación efectiva para sus comunidades.
Rocío Gutiérrez Rodríguez, directora del Movimiento Manuela Ramos, fue una de las invitadas al evento. Su presencia resaltó la importancia de articular esfuerzos entre organizaciones de la sociedad civil y las bases indígenas para impulsar cambios estructurales.
Lisbeth Guillén Chávez, coordinadora nacional del Programa Poder y Políticas, también participó en el diálogo. Su intervención reforzó la necesidad de políticas públicas que integren las perspectivas de género y cultural en la construcción de un nuevo pacto social.

