A pocos días de culminar el año 2025, las gestiones municipales de la provincia de Sandia evidencian deficiencias al no superar el 75% en ejecución presupuestal. Los tres primeros años de gestión de los alcaldes actuales no cumplieron las expectativas de la población. Solo un municipio alcanzó el 74%, mientras Limbani apenas llegó al 51% de gasto efectivo.
San Pedro de Putina Punco lidera la ejecución presupuestal con 74,2% de sus S/ 12 millones 205 mil 510. Cuyocuyo ocupa el segundo lugar con 70,1% de S/ siete millones 156 mil 434. Phara se ubica en tercer puesto al gastar 69,7% de sus S/ 10 millones 365 mil 957 asignados durante el ejercicio fiscal.
Alto Inambari ejecutó 65,4% de su presupuesto total de S/ 11 millones 778 mil 575. La municipalidad provincial de Sandia gastó 64,1% de S/ 31 millones 940 mil 397. San Juan del Oro invirtió 60,1% de sus S/ seis millones 748 mil 926 disponibles para proyectos y servicios municipales.
Patambuco logró gastar 56,9% de S/ cinco millones 570 mil 984 asignados en su presupuesto anual. Quiaca ejecutó apenas 55,9% de S/ siete millones 037 mil 207. Yanahuaya gastó 53,8% de S/ seis millones 520 mil 733, además no cumplió con presentar su segundo informe económico correspondiente.
Limbani cerró como el municipio con menor ejecución presupuestal al gastar solo 51% de S/ nueve millones 327 mil 548. Esta cifra representa poco más de la mitad de los recursos disponibles. La baja inversión refleja limitaciones en la gestión administrativa y operativa de las autoridades locales actualmente en funciones.
Los bajos niveles de ejecución presupuestal afectan directamente el desarrollo de obras públicas y servicios básicos en la provincia. La población de Sandia esperaba mayor eficiencia en la gestión de recursos durante este periodo. Las autoridades no brindaron explicaciones oficiales sobre las causas del deficiente desempeño en inversión pública registrado.
Especialistas señalan que la falta de capacidad técnica y planificación estratégica son factores determinantes en estos resultados. Los municipios enfrentan el reto de mejorar sus sistemas de gestión para el próximo año. La ciudadanía demanda rendición de cuentas y compromiso efectivo de sus autoridades electas en el uso transparente de fondos públicos.


