Municipios fronterizos de Yunguyo respaldaron formalmente la declaratoria de la Ruta Inka como Programa de Interés Nacional, suscribiendo convenios con la Asociación Ruta Inka por su valor cultural, educativo e integrador para los pueblos del Perú profundo.
Los alcaldes de Villa Pajana, Puerto Tapoje y Villa Poccona firmaron convenios con la ARI, reconociéndola como su Embajada Cultural ante el mundo; además suscribieron el Manifiesto por la institucionalización de la Ruta Inka como Política de Estado a largo plazo.
Radio Pachamama, emisora histórica del sur andino, se sumó como radio aliada regional para promocionar y acompañar la Ruta Inka 2027 desde Puno, mediante difusión informativa, entrevistas y cobertura periodística dirigida a comunidades, jóvenes y autoridades del altiplano.

Comunidades de frontera, historia compartida y demanda institucional
Villa Pajana fue incorporada al Perú mediante el Protocolo Gutiérrez Concha de 1932; su alcalde solicitó al Presidente de la República la declaratoria, recordando que fue sede de la Ruta Inka 2016, expedición que fortaleció identidad y actividades educativas locales.
El precedente que sustenta la solicitud es concreto: el Estado peruano declaró en reiteradas oportunidades de Interés Nacional a la Ruta Quetzal, constituyendo comités multisectoriales que articularon recursos y coordinación entre distintos sectores del Gobierno.
La declaratoria beneficiaría directamente a comunidades ribereñas del lago Wiñaymarca, históricamente alejadas de circuitos turísticos y con menor presencia estatal; la Ruta Inka 2027 apuntaría a revertir esa condición mediante visibilidad cultural y participación continental.

Argumentos, alcances y respaldo territorial en Puno
El alcalde de Villa Pajana sostuvo que «la Ruta Inka constituye una iniciativa de alcance continental orientada a promover el diálogo intercultural, la preservación del patrimonio ancestral y la integración de los pueblos del Perú profundo ante el mundo.»
La declaratoria permitiría articular esfuerzos intersectoriales del Estado, reconociendo el rol de los pueblos en la proyección cultural del Perú; municipios, universidades y gobiernos regionales del interior del país ya respaldan formalmente esta institucionalización.
La coordinación territorial en Yunguyo es liderada por Ernesto Rodríguez Tintaya, coordinador acreditado por la ARI, quien articula el vínculo entre la asociación, las autoridades locales y las organizaciones comunitarias comprometidas con la cultura viva de la región.

Proyección continental, desafíos pendientes y hoja de ruta 2027
La Ruta Inka opera como universidad itinerante de alcance continental; su reconocimiento como Política de Estado implicaría equipararla a iniciativas hispanoamericanas con coordinación interministerial y financiamiento estatal sostenido y permanente.
El principal desafío es la ausencia de respuesta oficial del Gobierno Central; sin la declaratoria, la articulación intersectorial permanece limitada, lo que condiciona la logística y el financiamiento necesarios para garantizar el recorrido en territorios remotos del continente.
La Ruta Inka 2027 inaugurará en Tiahuanaco y culminará en Tenochtitlán; con municipios puneños, Radio Pachamama y la red territorial consolidada, la ARI avanza hacia la institucionalización de una embajada cultural viva de los pueblos originarios del continente.
Visita: https://www.rutainka.org.pe/
