La denuncia fue puesta en la comisaría de Zamácola en el distrito arequipeño de Cerro Colorado, el último fin de semana.

“El tío paterno lo había maltratado, le había quemado sus bracitos, manitos y por eso lo he denunciado, estaba detenido y ahora lo han soltado, yo quiero llevarme a mi nieto”, contó Huarcaya.

La mujer encontró el sábado a su nieto vendiendo verduras en la calle Marañón de Zamácola y decidió llevarlo a comer, fue ahí que se dio cuenta de las lesiones que tenía en manos y pies, por lo que fue a la comisaría a denunciar el maltrato.

Juana Huarcaya, también contó a RPP que sabía que le pegaban a su nieto, pero que los policías de la comisaría de Zamácola, siempre le decían que primero lleve pruebas para poder recibir la denuncia.

“Como no dejaban que viera a mi nieto, iba sola a la comisaría de Zamácola y me pedían pruebas, que tome fotos con el celular”, recodó la abuela del menor.

El niño le contó a su abuela materna que lo obligaban a vender verduras los fines de semana y que le decían que debía trabajar para que estudie, para sus útiles y ropa.

Juana Huarcaya dijo que el padre del pequeño nunca se hizo responsable desde que la madre estaba embarazada y cuando nació y fue creciendo, la abuela paterna le dijo que ella lo cuidaría.

“Como mi hija se enfermó con esquizofrenia, tenía que cuidarla y por eso acepté que se lleven a mi nieto, pero no para que lo maltraten, ahora me lo quiero llevar”, dijo Huarcaya.

Serán las autoridades quienes decidirán el futuro del menor, luego que se le practique varios exámenes médicos y psicológicos.

Fuente: RPP