Los municipios de la franja costera de Lima deben realizar sus respectivas evaluaciones técnicas de los suelos, acantilados y bordes costeros, exhortó el especialista en infraestructura, Javier Guembes Guerrero.

Esto permitirá calcular cuánto de los deslizamientos se debe a erosiones a causa de riego de jardines, cursos de drenajes domiciliarios y públicos (agua y desagüe), e impactos por las lluvias, agregó.

Las municipalidades al disponer de estos estudios podrán proponer proyectos que puedan asumir los costos de estabilización de acantilados y borde costero mientras la Autoridad del Proyecto Costa Verde actualiza la rezonificación de la franja costera, acotó Guembes Guerrero, gerente general de Dinámica Costera.

Manifestó que el proceso de meteorización (vientos, lluvias, etc) de los acantilados se mantendrá hasta que estos no se consoliden con alguna solución de ingeniería.

Opinó que la actualización de la zonificación de la franja costera por parte de la Autoridad del Proyecto Costa Verde de Lima permitiría nuevos proyectos que además podrían costear la estabilización de los acantilados (taludes) a favor de la población.

"Hacerlo por cuenta propia sería muy oneroso para el Estado y los gobiernos locales. Los taludes de la Costa Verde deben tener un tratamiento que los consolide estructuralmente y solucione los problemas de drenaje hacia el mar", dijo.

Afirmó que desde hace años la rezonificación urbana de la costa verde es un clamor.

"Nuevos proyectos de desarrollo costero deberán dar el soporte económico para cubrir los costos de estabilizar los acantilados (taludes), mejorar la vialidad y generar las playas publicas masivas que Lima necesita”, subrayó.

La Costa Verde incluye toda la bahía de Miraflores. Son unos 25 kilómetros desde el Morro Solar en Chorrillos hasta La Punta. “Desde la incorporación de la orilla del mar a la vialidad urbana de la ciudad en los años 60-70, poco o nada se ha hecho por estabilizar los acantilados”, puntualizó.


Fuente: Andina