Una de las múltiples formas en que la delincuencia puede afectar a los ciudadanos, además de las pérdidas económicas y del riesgo de su integridad física, es la alteración de sus actividades diarias.

Se trata de cambios que las personas introducen en sus hábitos diarios, como dejar de salir de noche, evitar las caminatas, dejar de contestar el celular en la calle o de tomar taxis en la calle, para así encontrarse menos vulnerables ante los delincuentes

El 23.3% de los habitantes de las ciudades del país de 20,000 a más habitantes aseguró haber dejado de realizar alguna actividad en los últimos 12 meses para protegerse de la delincuencia, según un informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) que recoge información del periodo marzo-agosto del 2019.

Esta tasa es 2.7 puntos porcentuales mayor que la correspondiente al mismo periodo de un año atrás (17.1%).

En tanto, en el ámbito urbano nacional, el 21.6% se vio en la necesidad de abandonar alguna de las mencionadas actividades, según el reporte del más reciente periodo de estudio.

En los centros poblados urbanos, con entre 2,000 y 20,000 habitantes, el 17% tuvo que dejar alguna actividad de lado.

En el ámbito urbano nacional, las actividades que más frecuentemente se dejan de realizar por este motivo son, por orden de recurrencia son: contestar el celular en la calle, salir de noche, llegar muy tarde a casa, llevar mucho dinero en efectivo, tomar taxis en la calle y salir a caminar.


Fuente: Gestión