Un niño de tres años murió en un incendio en su vivienda del jirón Obelisco de Juliaca. La tragedia ocurrió junto al terminal terrestre, cuando una fuga de gas provocó llamas que consumieron todo rápidamente. La madre estaba fuera vendiendo gelatina.
Julia, comerciante de postres en plaza Dos de Mayo, perdió todas sus pertenencias en el siniestro. La mujer ahora solicita apoyo económico para dar sepultura cristiana a su pequeño hijo. Expresó profundo dolor mientras recibe consuelo de vecinos.
Compañeros comerciantes habilitaron una cuenta Yape (946 396950) a nombre de Yanina para donaciones. También se recibe ayuda directa en el jirón Obelisco número 140, lugar del incidente. La solidaridad surge tras conocerse la noticia.
El fuego empezó en una habitación de calamina que Julia alquilaba. Las llamas avanzaron sin control por una fuga en el balón de gas, según informes preliminares. El menor jugaba con un celular cuando inició el incendio.
Bomberos y policías trabajan para determinar responsabilidades sobre el caso. Las autoridades revisan normas de seguridad en viviendas precarias. Vecinos del terminal terrestre exigen mejoras para prevenir nuevos incidentes.
La tragedia reavivó debates sobre condiciones de viviendas en zonas populares. Mientras Julia espera justicia, la sociedad juliaqueña muestra apoyo constante. El sepelio del niño dependerá de las donaciones recibidas.