Alrededor de 300 a 400 trabajadores de la empresa Cemento Sur, ubicada en el distrito de Caracoto, provincia de San Román, realizan una protesta preventiva en los exteriores de la planta. Están acompañados por sus familias y exigen salarios justos, respeto a sus derechos laborales y el fin de la discriminación salarial que, según indican, existe desde hace varios años sin solución.
Los obreros expresaron su malestar porque consideran que su pago no es justo en relación con el esfuerzo que realizan a diario. Señalan que sus sueldos no alcanzan para cubrir el costo de vida, mientras que la canasta familiar sigue subiendo. Además, indican que los funcionarios de la empresa reciben salarios mucho más altos que los trabajadores de planta.
“Estamos pidiendo utilidades justas. Nos sacrificamos, trabajamos de día y de noche, y la empresa nos da un sueldo muy bajo”, expresó uno de los trabajadores. Agregó que cada año la empresa justifica la reducción de utilidades diciendo que hay inversiones, lo que genera desconfianza y una sensación de engaño entre el personal.
Los manifestantes también denunciaron que no existe una escala salarial uniforme, lo que provoca diferencias injustas entre trabajadores que realizan funciones similares. Según indicaron, esta situación no está permitida por la ley laboral y ya ha sido reclamada varias veces sin obtener una respuesta clara.
Los dirigentes del sindicato vienen sosteniendo reuniones con los representantes de la empresa para tratar el pliego de reclamos. Sin embargo, los trabajadores advirtieron que, si no reciben una respuesta favorable, evaluarán tomar medidas de protesta más fuertes en los próximos días.
Finalmente, los obreros rechazaron los argumentos de la empresa sobre una supuesta baja en ventas y ganancias. Aseguran que, desde dentro, han observado que la producción incluso se ha duplicado en comparación con el año pasado. Por ello, consideran inaceptable que se les diga que no hay utilidades para repartir en un contexto de crecimiento evidente.
