La mayoría de las oficinas de defensorías del niño, niña y adolescente (DEMUNA) en las 13 municipalidades provinciales de la región de Puno se encuentran desatendidas por las autoridades políticas, que ocupan el cargo por un periodo de cuatro años.
Este hallazgo inicial de descuido en estas oficinas, tanto provinciales como distritales, encargadas de la protección de menores, surgió tras una intervención de la Defensoría del Pueblo. Los resultados finales de esta intervención se darán a conocer en los próximos días.
En algunas DEMUNA, la falta de personal es evidente. Por ejemplo, en la municipalidad provincial de Puno, el área no cuenta con un trabajador social, quien debería realizar visitas domiciliarias a los niños y adolescentes. Esta carencia afecta gravemente la calidad del servicio brindado a la población infantil y adolescente.
El jefe de la Defensoría del Pueblo, Jacinto Ticona Huamán, señaló que una vez obtenidos los resultados de la intervención, se enviará un documento a las municipalidades provinciales y distritales. Este documento tendrá como objetivo exhortar a las autoridades a mejorar la atención y a implementar estrategias efectivas para brindar un mejor servicio.
La situación actual de las oficinas de defensa de menores en Puno refleja una preocupante falta de compromiso por parte de las autoridades locales, quienes deben priorizar la protección y bienestar de los niños y adolescentes.
