Un reconocimiento europeo distinguió la trayectoria del Padre Luis Zambrano Rojas, sacerdote de la iglesia Pueblo de Dios de Juliaca, quien enfrentó persecución eclesiástica durante sus estudios teológicos en Austria, donde realizó una huelga de hambre para exigir sus derechos académicos y logró culminar su formación tras la intervención del cardenal local en aquellos años, contó.
En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, señaló que construyó vínculos profundos con comunidades cristianas austriacas, alemanas y suizas durante su posgrado en la Universidad de Innsbruck; estas organizaciones europeas siguieron con atención su labor social en Perú y, tras la masacre ocurrida hace tres años, manifestaron mayor preocupación que sectores peruanos, lo que motivó la premiación internacional.
«Este premio no lo recibo solo, sino todas las personas que han sufrido y que luchan por la justicia», declaró Zambrano durante la ceremonia de reconocimiento en Austria, país que considera su segunda patria por haberlo acogido cuando autoridades eclesiásticas intentaron impedir su ordenación sacerdotal hace décadas.
Crisis de seguridad agudiza desafío social
La resistencia del religioso contra estructuras autoritarias se remonta a sus años como estudiante crítico en la Facultad de Teología, donde su postura contestataria desde la fe provocó su expulsión inicial; posteriormente estuvo cinco años en Ica esperando su ordenación, hasta que un amigo gestionó la beca que transformó su destino académico y pastoral.
El padre Zambrano vinculó el reconocimiento europeo con la situación actual del país, donde la violencia criminal causa seis muertes diarias mientras el Estado demuestra incapacidad para controlar la crisis; esta realidad agrava los históricos problemas de pobreza y exhibe conexiones con quienes ejercen el poder gubernamental actualmente.
La premiación representa fortaleza para continuar el trabajo social, según expresó el sacerdote, quien rechaza el pesimismo pese a reconocer que la tarea es más grande ante la convergencia de pobreza estructural y criminalidad descontrolada que afecta a las comunidades más vulnerables del territorio peruano.


