Isaías Morales Mamani (44), fue detenido en flagrancia por el presunto parricidio de su hijo de iniciales A. J. M. G. (14) en el distrito de Pucará, provincia de Lampa, El adolescente murió tras ser apuñalado con un cuchillo durante una violenta discusión familiar, mientras su hermano L. M. (7) resultó herido en brazos, cuello y axila
El brutal ataque ocurrió el 13 de febrero en la calle Progreso S/N, donde la conviviente de Morales Mamani, Andrea Gomel Jihullanca (40), relató que sus hijos fueron agredidos por su padre. Su hijo de iniciales Á. J. fue trasladado de emergencia al centro de salud del distrito de Pucará, donde el medico solo pudo certificar su muerte por una herida punzocortante en el corazón. “Fue un hecho horrible, lo que me tocó vivir, no estaba preparada para esto”, declaró Andrea entre lágrimas.
El agresor, internado bajo custodia policial en el hospital Manuel Núñez Butrón de Puno, habría gritado “son unos malditos” durante el ataque, según testigos. La comunidad del distrito de José Domingo Choquehuanca, donde reside la familia, expresó su indignación y dolor por el crimen.
La policía actuó tras la alerta de un transeúnte en la comisaría de Pucará. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron a su mejor hijo de iniciales L. M. con múltiples cortes. Andrea Gomel, devastada, describió el ataque como “una pesadilla” y pidió apoyo económico para los trámites funerarios de su hijo, ya que el cuerpo fue trasladado a Juliaca para la necropsia.
El menor, estudiante de tercer grado del Colegio Nacional José Domingo Choquehuanca, era conocido por ser deportista y querido en su comunidad. “Era un niño con una vida por delante”, lamentó un vecino.
Las personas de buen corazón apoyaron a la infeliz familia que recaudó fondos mediante Yape y donaciones en efectivo. Vecinos como Pablo Vilca, presidente del barrio 1° de Mayo, y el pastor local instaron a la comunidad a “ponerse la mano al corazón” y colaborar. “Choquehuanca siempre se caracteriza por ser solidario”, destacó Vilca.
El velorio se realizó en el domicilio familiar, ubicado en el jirón Progreso, frente a la escuela José Carlos Mariátegui. La madre de Ángel José agradeció el apoyo: “Mi hijo los va a bendecir desde allá”, dijo entre lágrimas, mientras su hijo mayor, José Maier (16), recibió a los colaboradores.
El cuerpo del menor fue trasladado a Juliaca para la necropsia, mientras su madre viajó para gestionar su traslado a su distrito de nacimiento José Domingo Choquehuanca, provincia de Azángaro. La familia, de escasos recursos, recibió donaciones de vecinos Choquehuanca. “Nadie está libre de una desgracia”, recordó Andrea Gomel, quien pidió “un granito de arena” para dar “cristiana sepultura” a su hijo.
El distrito de Pucará y José Domingo Choquehuanca, separados por solo tres kilómetros, unieron fuerzas para apoyar a la familia. “Un hijo no debe pagar las consecuencias de problemas de pareja”, declaró un vecino. Las autoridades investigan el caso, mientras el cuerpo del menor fue trasladado para su sepultura.
La población sigue unida en busca de justicia y consuelo para una familia destrozada por la violencia. “Esperamos que la justicia actúe con rapidez”, exigió Pablo Vilca, presidente del barrio 1° de Mayo.
“Es una tragedia que nos duele a todos”, declaró el pastor local durante la transmisión en vivo. “Nadie está preparado para perder a un hijo así”, añadió Andrea Gomel, quien agradeció el apoyo de la comunidad. “Mi hijo era un deportista, un niño bueno”, recordó entre lágrimas.
