En el presente año 2023, la región de Puno enfrenta una alarmante situación en sus pérdidas agrícolas, llegando al 60% en comparación con el 2022, a pesar de las importantes mermas que se experimentaron el año anterior debido al déficit hídrico.
Germán Cutipa, director de Estadística de la Dirección Regional Agraria (DRA) Puno, reveló que, en el mismo período del año pasado, se sembraron 28,000 hectáreas de cultivos, mientras que en el 2023, esta cifra se redujo drásticamente a 11,000 hectáreas, marcando una disminución del 60% en las pérdidas agrícolas.
El análisis detallado muestra que, en agosto de 2022, se cosecharon 9,732 hectáreas de siembra, mientras que en agosto de 2023, sólo se sembraron 7,056 hectáreas, lo que representa un déficit del -28% en la producción de cultivos como papa, maíz, olluco, habas, mashua, cebada, quinua y otros productos.
El especialista advierte que la situación podría empeorar si no se producen lluvias en octubre, ya que esto afectaría significativamente el ciclo de siembra en estos primeros tres meses (agosto, septiembre y octubre). La producción agraria se encuentra en estado de emergencia debido a la falta de lluvias, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria en la región de Puno.


