La disputa geopolítica entre Estados Unidos y China se intensifica en el Perú, mientras los sectores políticos nacionales enfrentan profundas divisiones ideológicas. Esta situación compromete la construcción de un modelo de país coherente y soberano, advirtió el sociólogo y analista en temas de conflicto, Víctor Caballero Martín.
En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, Caballero señaló que la izquierda peruana carece de una visión clara sobre el país que desea construir, mientras la derecha afianza su control del Estado. Esta falta de consenso impide generar un diálogo honesto con la población para definir estructuras políticas sólidas.
Según el analista, la derecha busca el poder absoluto eliminando derechos y concentrando el control del aparato estatal. Indicó que los grupos económicos ya han capturado las instituciones públicas y ahora intentan consolidar su dominio desde el Congreso, sin escuchar ni dialogar con la ciudadanía.
Caballero también alertó sobre la creciente presión de Estados Unidos en América Latina, en el marco de su enfrentamiento con China. Altas oficiales militares norteamericanas han sugerido una posible intervención si los países de la región no se alinean con sus intereses, lo que refleja, según el sociólogo, una estrategia de control similar a la disputa actual por el canal de Panamá.
Puerto de Chancay genera tensión geopolítica
El puerto de Chancay, en el Perú, se ha convertido en un nuevo escenario de esta rivalidad. Las advertencias del ejército estadounidense sobre posibles bases militares chinas han sido amplificadas por los medios, que acusan al país de «entregarse» a China. Sin embargo, estos mismos medios guardaron silencio cuando la influencia provenía de Estados Unidos, apuntó.
Caballero considera que esta tensión forma parte de una crisis más amplia en Occidente, que marca el declive del orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial y los acuerdos de Bretton Woods. Frente a esto, potencias emergentes como China, India y el bloque BRICS plantean un nuevo equilibrio global, ante el cual incluso la Unión Europea busca redefinir su lugar.
En este contexto, el sociólogo recalca la importancia de que Perú defina qué tipo de país quiere ser antes de establecer alianzas estratégicas. Sin una visión clara y un proyecto nacional consensuado, el país queda vulnerable a los intereses de actores externos.
Finalmente, sostuvo que el futuro del Perú exige soberanía política, militar y económica. Esto implica contar con un ejército que defienda los intereses nacionales, políticos que garanticen los derechos ciudadanos y una convivencia democrática entre todas las fuerzas políticas como base para cualquier relación internacional sólida.