El presidente colombiano Gustavo Petro redujo aproximadamente 30% el salario de los miembros del Congreso mediante decreto emitido el martes, en medio de una crisis presupuestal que enfrenta la nación sudamericana y con elecciones legislativas programadas para marzo de este año en el primer semestre.
La medida elimina el bono por servicios especiales introducido hace más de una década para cubrir costos de reubicación, con lo cual los legisladores colombianos pasarán de ganar aproximadamente 13 mil dólares mensuales a recibir cerca de 9 mil 400 dólares, en un país donde la mayoría de trabajadores gana 500 dólares o menos al mes.
«Los salarios actualmente recibidos por los legisladores son desproporcionados en relación con el ingreso promedio de la población y la realidad económica del país», señala el decreto gubernamental que justifica la medida de austeridad sin afectar derechos fundamentales de los ciudadanos.
Críticas desde el mismo Congreso
La senadora Angélica Lozano elogió la decisión describiéndola como una medida mínima de equidad, mientras el presidente del Senado Lidio García la criticó argumentando que Petro intenta castigar a legisladores que rechazaron sus reformas sociales y económicas, incluido el proyecto tributario de diciembre.
El gobierno colombiano busca incrementar su presupuesto en 4 mil millones de dólares este año para cubrir pagos a compañías de seguros de salud, subsidios de combustible e invertir 700 millones de dólares en infraestructura militar contra ataques con drones de grupos rebeldes.
El gasto público ha aumentado bajo Petro, primer presidente de izquierda de Colombia, a niveles que superan los de la pandemia COVID-19, con un presupuesto nacional de aproximadamente 134 mil millones de dólares en 2025, lo que llevó al gobierno a declarar emergencia económica para aumentar impuestos sin aprobación del Congreso.
