Un poblador alertó sobre un potencial conflicto entre los habitantes de los sectores de Alto Inambari y los de Huanusamana, Pacchani y Llinquipata. Según el informante, más de 300 personas llegaron de madrugada para intentar desalojar a los residentes que se dedican a la agricultura en esa zona.
El testigo cuestionó que, a pesar de acuerdos previos para respetar estas tierras, ahora habría intentos de posicionarse allí para la explotación minera ilegal.
Por ello, hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía Ambiental, las autoridades locales y el Gobierno Regional de Puno, para evitar enfrentamientos violentos.
«Estas tierras pertenecen legalmente a Alto Inambari, pero los pobladores que vivimos aquí lo hacemos desde hace décadas. Los lugareños quieren entrar para explotar oro del río y eso debe ser detenido por las autoridades», puntualizó el informante.
