La Dirección contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes, Ministerio Público, SUNAFIL y Gerencia de Transporte intervinieron vehículos de transporte público urbano en las intersecciones de jirones Tacna con Carabaya, en Puno, deteniendo a tres conductores con sus cobradores por sospecha de explotación infantil.
El mayor PNP Carlos Huerta explicó que el operativo articulado buscó fortalecer las labores de control, fiscalización y prevención de delitos de explotación infantil y trata de personas en unidades vehiculares que brindan servicio urbano, asegurando el cumplimiento de la normativa vigente en transporte.
«Estas acciones conjuntas tienen como objetivo proteger a los menores que trabajan en condiciones irregulares, garantizar sus derechos fundamentales y sancionar a quienes los someten a trabajos forzados», señaló Huerta durante la intervención realizada.
Penas hasta 15 años por explotación laboral
Las instituciones participantes llamaron a transportistas a ponerse a derecho, advirtiendo que el artículo 129-O del Código Penal sanciona con pena privativa de libertad de 6 a 12 años a quien somete u obliga a realizar trabajos contra su voluntad, aumentando hasta 15 años bajo circunstancias agravantes
La intervención evidencia cómo el transporte público se ha convertido en escenario de explotación de menores, quienes trabajan como cobradores sin garantías laborales, expuestos a riesgos físicos y vulneración de sus derechos, situación que demanda fiscalización permanente para erradicar estas prácticas.
Las autoridades reafirmaron su compromiso de continuar operativos coordinados durante días festivos, contribuyendo a la seguridad ciudadana, protección de derechos laborales y lucha contra la trata de personas, con énfasis en prevenir la explotación infantil en el sector transporte.
