Los pozos ilegales en Ilave representan una seria amenaza para el agua subterránea, pues residuos como baterías y pilas los contaminan, según advirtió el director de la Administración Local del Agua de Ilave, Walter Canaza Quispe, de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Viviendas y hoteles de la ciudad operan pozos propios sin autorización, y al no sellarlos adecuadamente, residuos tóxicos ingresan al acuífero, deteriorando la calidad hídrica y generando costos adicionales de análisis y monitoreo.
«Si no se sella bien, está expuesto a que ingresen baterías malogradas o pilas, lo que deteriora la calidad del agua subterránea y demanda recursos económicos para los monitoreos necesarios», sostuvo Canaza Quispe.
Una autoridad sin acceso ni personal suficiente
El funcionario, sostuvo que, se administra cuatro provincias, pero afronta serias limitaciones operativas, pues sus técnicos no pueden ingresar a domicilios privados donde se ubican los pozos clandestinos, y la atención de conflictos entre comunidades agota su reducido personal.
Sin un inventario completo de pozos urbanos, la población de Ilave queda expuesta a consumir agua contaminada, mientras el costo de los análisis y monitoreos recae sobre el erario público y los propios usuarios del servicio.
En tanto, Canaza Quispe, admitió que la ANA podría intervenir con apoyo de la Fiscalía y la Policía, aunque esa medida solo se activa ante conflictos ya generados, sin que exista un plan preventivo de fiscalización sistemática de pozos.
