El pasado domingo 29 el subprefecto de Macarí, provincia de Melgar, Fredy Condori Yucra, fue obligado a realizar planchas y ranas, además de recibir azotes en público, por parte de rondas campesinas, según confirmó el prefecto regional de Puno, Adolfo Pizarro Loaiza, quien calificó los hechos como una posible violación de derechos humanos.
El prefecto indicó que tomó contacto con el subprefecto para conocer su versión, siendo dos los motivos del castigo: no haber asistido a una constatación de desalojo, acción que no corresponde a sus funciones, y haberse fotografiado junto a una candidata política a la presidencia de la república.
«Ninguna institución, ninguna organización social, ninguna autoridad, nadie puede ejercer justicia a través de la violencia psicológica, física o midiendo la dignidad o algún otro derecho que se pueda estar violando», señaló el prefecto regional.
Proceso legal y sanciones en evaluación
Las rondas campesinas operan bajo una ley que les otorga autonomía para apoyar en la administración de justicia, pero dicha normativa exige el estricto respeto a los derechos humanos y a la Constitución peruana, según precisó la autoridad regional.
La Prefectura, elevó un informe a la dirección institucional y evalúa remitirlo a la Procuraduría, dado que agredir a una autoridad constituye un agravante, y podrían configurarse delitos de coacción, violencia psicológica y física.
En tanto, el subprefecto sostuvo que, tiene el derecho de interponer una denuncia formal, el Ministerio Público por lo que, podría aperturar una de oficio, sin embargo, aún se determinará en los próximos días si procede sanción disciplinaria, que podría ir desde suspensión hasta cese.
