El gobierno chino advirtió a otros países que no reduzcan el comercio con China para obtener una prórroga de los aranceles estadounidenses. Esta advertencia se produce en respuesta a informes de que el gobierno de Donald Trump presiona a otros países para que limiten su comercio con China como táctica de negociación.
El Ministerio de Comercio chino prometió tomar represalias contra los países que reduzcan el comercio con China para obtener una prórroga de los aranceles estadounidenses. “El apaciguamiento no traerá la paz, y la transigencia no se ganará el respeto”, dijo el Ministerio en un comunicado. China se opone firmemente a que cualquier país llegue a un acuerdo a expensas de los intereses de China.
El gobierno de Trump no ha confirmado oficialmente que vaya a presionar a los países para que limiten el comercio con China. Sin embargo, Trump ha señalado que está abierto a la idea. En un programa de Fox News en español, Trump respondió a la pregunta de si se debería obligar a los países latinoamericanos a elegir entre la inversión china y la estadounidense con un “Tal vez, sí, tal vez, deberían hacer eso”.
Antes de los últimos aranceles, Estados Unidos era el mayor mercado individual para los productos chinos. Sin embargo, China ha trabajado durante años para diversificar sus mercados de exportación. Esta estrategia busca protegerse de las crecientes tensiones con Washington y presentarse como una alternativa fiable a la impredecibilidad estadounidense.
Desde la última escalada, China ha trabajado furiosamente para reforzar sus lazos comerciales con otros países. El dirigente chino, Xi Jinping, recibió al presidente del gobierno español y realizó una gira por varios países del sudeste asiático. En Vietnam, Xi pidió a otros países que se unieran a China en la defensa del libre comercio y de un entorno internacional abierto y cooperativo.
Lo que está en juego para China no son solo sus lazos comerciales directos con otros países, sino también una posible ruta para que sus mercancías sigan llegando a Estados Unidos. Los fabricantes chinos han construido fábricas en países como Vietnam y México, lo que les permite seguir vendiendo a Estados Unidos sin la etiqueta “Hecho en China”. Si esos países limitan el comercio con China, esas puertas traseras estarían en peligro.
Ya hay indicios de que algunos países podrían ofrecer concesiones relacionadas con China a Estados Unidos. Funcionarios vietnamitas han prometido tomar medidas enérgicas contra el transbordo, una práctica en la que las mercancías se envían a través de un tercer país con un tipo arancelario más bajo. Las autoridades estadounidenses han acusado a China de realizar transbordos a través de Vietnam.
China ha dejado claro que no dudaría en recurrir a tácticas más duras, además de sus gestos diplomáticos. En marzo, China impuso aranceles de hasta el 100 por ciento sobre el aceite y la pasta de canola, la carne de cerdo y otros alimentos procedentes de Canadá. Los aranceles eran aparentemente una respuesta a los aranceles canadienses sobre los productos chinos, pero también una advertencia a Canadá para que no intentara quedar bien con Trump a costa de China.
