Puno registró su primera muerte materna del año. María Angélica Calcina Tacca, una joven de 25 años procedente de Azángaro, falleció en Juliaca tras ser referida de emergencia. El director regional de salud, Carlos Alberto Gallegos Gallegos, informó que la causa inicial del deceso fue insuficiencia respiratoria, que se complicó, aunque se espera el informe médico final para conocer si el bebé sobrevivió.
Gallegos aseguró que se inició una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento. Además, un equipo se desplazará a Azángaro para reforzar el seguimiento de madres gestantes en la zona y fortalecer los controles prenatales, con el objetivo de prevenir más casos trágicos.
El director explicó que muchas muertes maternas están relacionadas con antecedentes de múltiples partos, un factor que ya está siendo registrado por obstetras en los centros de salud. Este seguimiento forma parte de una estrategia implementada desde 2024 debido al preocupante aumento de decesos maternos.
Como parte de las medidas preventivas, se busca garantizar una vigilancia más estricta en las provincias de la región. Gallegos destacó que la salud materna es prioritaria y que se trabajará con las comunidades para garantizar que las gestantes reciban atención oportuna.
Por otro lado, el director adelantó que se ha retomado el diálogo con el Gobierno Regional de Puno para identificar las deficiencias en la construcción del Hospital Materno Infantil, un proyecto vital para la región. Según explicó, este hospital es necesario para mejorar la atención de emergencias obstétricas.
Con esta tragedia como punto de partida, las autoridades regionales esperan reforzar los esfuerzos para evitar más muertes maternas en Puno y atender la creciente necesidad de infraestructura y estrategias preventivas en salud pública.
