La producción lechera en Puno atraviesa una situación crítica. La región registra apenas entre 0.7 y 0.8 vacas por hectárea, muy por debajo de Chile, que alcanza 3.5 animales en la misma extensión. Esta baja densidad productiva refleja una profunda brecha en competitividad y eficiencia del sector, dijo el expiloto del Proyecto de Apoyo de Nueva Zelanda al sector lechero peruano, Freddy Chambi.
En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, advirtió que esta diferencia se agrava al comparar la producción diaria. En Puno, cada vaca produce entre 6 y 8 litros de leche, mientras que en Chile el promedio llega a 19 litros por animal.
Chambi explicó que uno de los principales errores es medir la producción en litros por vaca y no en litros por hectárea, indicador clave para evaluar la eficiencia real del sistema productivo. Esta visión limitada impide mejorar el manejo de pasturas y el rendimiento global del campo.
La baja calidad higiénica de la leche también ha generado consecuencias graves. Empresas acopiadoras, como el Grupo Gloria, se retiraron de Puno argumentando deficiencias sanitarias. Además, los acopiadores no pagan según parámetros de calidad como sólidos, células somáticas o coliformes, lo que desincentiva a los productores a mejorar sus estándares.
Migración juvenil amenaza el futuro del campo
A ello se suma el envejecimiento del sector ganadero. En la última década, la edad promedio de los productores pasó de 30 a 45 años. La escasa rentabilidad obliga a muchos padres a recomendar a sus hijos migrar a las ciudades, poniendo en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria regional.
Las prácticas extractivistas agravan el problema. Muchos ganaderos retiran la bosta del campo, empobreciendo el suelo, y no permiten el descanso adecuado de las pasturas. Esto deriva en pastoreos prolongados en áreas reducidas, sin rotación, afectando tanto al suelo como a los animales.
El proyecto de Nueva Zelanda introdujo tecnologías como el cerco eléctrico para un pastoreo ordenado y sostenible, pero su adopción ha sido limitada. En cambio, aún es común ver vacas amarradas a estacas, en condiciones que no garantizan bienestar animal ni una producción eficiente, indicó.
Transformación requiere cambios estructurales urgentes
Chambi propuso impulsar la industrialización de la leche como alternativa ante la falta de mercado. Sugirió un modelo de gestión público-privada y llamó a consumir productos locales. También exhortó a la población a evaluar la trayectoria de los candidatos políticos, advirtiendo que malas decisiones afectan directamente el desarrollo del agro regional.
