Los cuerpos de Rubén Coaquira Apaza y de su esposa, Ninfa Huayhua Calsina, fueron trasladados desde San Pedro de Putina Punco, en la provincia de Sandia, hasta Juliaca, donde sus familias realizan el velorio y exigen justicia a las autoridades. El docente de matemática y su pareja fueron asesinados la noche del martes 2 de diciembre durante un violento asalto en su tienda, donde también se dedicaban al cambio de dólares.
Los padres de Ninfa, Julián Huayhua Mamani y Julia Calsina Cahuapaza, originarios de Tilali, provincia de Moho, denunciaron que ni la Policía ni la Fiscalía les han brindado información sobre las investigaciones. “Estamos pidiendo justicia, que capturen a los rateros”, expresaron con dolor mientras velaban a sus hijos en Juliaca, acompañados por familiares que llegaron desde distintas provincias.
El crimen se habría producido cuando los delincuentes interceptaron a la pareja para robarles dinero en dólares y soles. Tras un forcejeo, el profesor Rubén logró quitarle el pasamontaña a uno de los asaltantes, lo que provoco que los delincuentes los balearan. Las víctimas dejaron huérfanos a sus hijos, entre ellos un niño de 9 años que presenció el asesinato de su padre y una joven de 18 años.
Las familias denuncian que las autoridades no les han proporcionado detalles sobre el avance de las investigaciones, mientras el velorio de cuerpo presente continúa en medio del clamor por justicia. Los deudos expresaron su indignación ante la delincuencia que azota la zona y la falta de respuestas oficiales, en un caso que evidencia la creciente inseguridad en la región de Puno.
Los cuerpos permanecen en Juliaca, donde familiares, amigos y vecinos llegan para dar el último adiós al matrimonio asesinado en circunstancias violentas. La comunidad de San Pedro de Putina Punco y los residentes de Tilali también se han sumado al pedido de justicia, exigiendo que los responsables sean capturados y procesados por este doble crimen.
El caso ha generado profunda conmoción en la provincia de Sandia y en Juliaca. Mientras las familias continúan velando a sus seres queridos, esperan que las autoridades brinden información clara sobre las investigaciones. Insisten en que los delincuentes sean identificados y detenidos para que este crimen no quede impune en medio de la ola de violencia que afecta a la región.
