Este lunes de carnaval, la población puneña realizó el tradicional Taripacuy en honor a la Pachamama, adornando casas, negocios y visitando cementerios con flores amarillas, cantutas, mixturas, serpentinas y globos coloridos en agradecimiento por los frutos recibidos.
Desde tempranas horas, decenas de comerciantes se instalaron en la avenida Simón Bolívar, frente al mercado Unión y Dignidad, donde vendieron artículos para la challa y el sahumerio tradicional, ofreciendo globos desde diez unidades por un sol hasta serpentinas de dos soles.
«Los caramelitos simbolizan abundancia, tienen que ser dulces para que la vida sea dulce todo el año», explicó una vendedora de inciensos y artículos ceremoniales, quien además destacó la venta de talco y flores para la decoración festiva.
Significado cultural de la celebración
El Taripacuy constituye una expresión vigente de la cosmovisión andina que perdura hasta la actualidad, donde los elementos coloridos representan la alegría y los productos dulces simbolizan la dulzura que debe acompañar la vida durante todo el año.
Las flores, especialmente traídas desde Capachica, cumplen la función simbólica de «florecer la casa», atrayendo prosperidad y renovación para los hogares y negocios que participan de esta tradición milenaria relacionada con la cosecha.
«Este es el año del carnaval, año de la papa, año de la cosecha, para que haya abundancia en la comida», señaló otra comerciante al invitar a la ciudadanía a participar con precios económicos de vino desde dos soles y globos variados.
Actividad comercial y participación ciudadana
Los vendedores permanecieron en el lugar hasta el mediodía aproximadamente, reportando buena venta de serpentinas, globitos, macetas y flores como los productos más demandados por la población para cumplir con las tradiciones ancestrales andinas.
La costumbre incluye también visitar a los difuntos en los cementerios, adornando sus nichos con globos, serpentinas y mixturas, evocando los buenos recuerdos compartidos con ellos en vida como parte del ciclo festivo del carnaval.
La celebración reafirma la vigencia de las tradiciones andinas en Puno, donde el Taripacuy se mantiene como práctica cultural fundamental que integra agradecimiento a la Pachamama, celebración comunitaria y memoria de los ancestros durante el periodo carnavalesco.
