La desesperación de un niño que no para de llorar por intensos dolores, referido desde Ilave al hospital Manuel Núñez Butrón de Puno, desata la preocupación de sus familiares que denuncian la falta de atención oportuna para tratar una fractura en el fémur.
Luis Flores, padre del pequeño, manifestó su preocupación al señalar que su hijo se retorcía del dolor con gritos mientras esperaban respuestas médicas, situación que intensificó la angustia familiar ante la incertidumbre sobre el tratamiento adecuado para el menor.
El progenitor relató que el niño sufrió una caída que provocó la grave lesión, motivo por el cual fue trasladado desde Ilave hasta Puno debido a la ausencia de especialistas en su localidad de origen, expresando con desesperación: «Yo quiero que lo enyesen, en Ilave no había médicos, ahora pido que me lo atiendan».
Según el testimonio del familiar, hasta pasado el mediodía del día del incidente no habían recibido un diagnóstico definitivo sobre la condición del menor, prolongando así la espera mientras el niño continuaba manifestando intenso dolor, lo que aumentaba la frustración y preocupación de los padres.
El médico Joseph Huenece Araníbar rechazó las acusaciones sobre negligencia asistencial y aseguró que el diagnóstico de fractura en el fémur fue establecido oportunamente tras la evaluación del equipo médico, incluyendo la valoración por parte de los especialistas en traumatología.
El profesional de la salud reconoció las dificultades para controlar el llanto persistente del menor, explicando que las limitaciones para administrar sedantes a pacientes de tan corta edad complican el manejo del dolor, aunque afirmó que el personal realiza todos los esfuerzos posibles para aliviar el sufrimiento del pequeño.
Huenece Araníbar señaló que continúan realizando los exámenes correspondientes para determinar si el tratamiento adecuado será la inmovilización con yeso o si el caso amerita una intervención quirúrgica, decisión que requiere una evaluación completa y minuciosa considerando la edad del paciente.
