La Defensoría del Pueblo informó que Puno registra 17 conflictos sociales, ubicándose entre las tres regiones con mayores incidentes en el país. De estos, 15 conflictos están activos y dos latentes, afectando principalmente a siete provincias puneñas.
San Román, Melgar, Lampa, Carabaya, Azángaro, Sandia y San Antonio de Putina son las zonas más impactadas en Puno, donde los conflictos se centran en demandas socioambientales relacionadas con la contaminación en las cuencas de Llallimayo, Coata, Ramis y Suches.
A nivel nacional, Loreto lidera la lista de conflictos sociales con 32 casos, seguida de Cusco con 22 y luego Puno, según detalla la Defensoría. En Puno, nueve conflictos se relacionan directamente con el impacto medioambiental en dichas cuencas, representando el 50 % del total de casos.
Estos conflictos socioambientales, según los informes, generan tensión en la población local, que exige soluciones inmediatas a la contaminación. La Defensoría reitera la necesidad de atención a estas demandas para evitar una mayor escalada de conflictos en la región.
