Preocupante situación emerge en Puno respecto al programa de alimentación escolar Wasi Mikuna, antes Qaliwarma. El director de la UGEL Puno, José Vizcarra Fajardo, expresó su inquietud ante posibles riesgos para la salud de los estudiantes debido a irregularidades en la selección, distribución y preparación de los desayunos. Esta situación genera alarma entre la población puneña por la integridad de los menores.
El profesor Vizcarra Fajardo advirtió sobre la posibilidad de que los productos presentados para la licitación no sean los mismos que se entregan a las instituciones educativas, derivando en una menor calidad. Además, señaló que la supervisión en todo el proceso debe ser rigurosa, incluyendo la preparación de los alimentos, recordando casos de intoxicación por recipientes contaminados.
Según el director de la UGEL Puno, aunque participan como veedores en la selección general de proveedores, su intervención directa en el producto es limitada antes de su llegada a las escuelas. No obstante, las Comisiones de Alimentación Escolar (CAEs) tienen la función de verificar la calidad de los alimentos que reciben alrededor de 400 instituciones educativas en la región.
Los productos que Wasi Mikuna entrega principalmente son arroz fortificado, quinua, algunos lácteos y conservas de pescado. Respecto a la preparación, Vizcarra Fajardo indicó que, aunque el requisito es que se realice en la escuela, muchas no cuentan con la infraestructura adecuada, por lo que en Puno ciudad los productos se entregan para ser preparados en casa por las familias.
Ante la posibilidad de intoxicaciones, el protocolo establece que los directivos deben aislar el producto, evitar su consumo y reportar inmediatamente al centro de salud más cercano. Asimismo, se debe guardar una muestra para su análisis e informar a Wasi Mikuna con detalles del lote y tipo de producto. Hasta el momento, no se han recibido quejas formales en 2025, pero se actuará de inmediato ante cualquier reporte.
Finalmente, el director José Vizcarra Fajardo enfatizó la necesidad de una adecuada selección de los productos y una mayor fiscalización para asegurar una alimentación saludable para los estudiantes. La participación activa de todos es crucial para mejorar el funcionamiento de este programa esencial para miles de niños en la región de Puno.