La comunidad campesina de Yanico Cuturi en el distrito de Arapa, provincia de Azángaro, despidió ayer a Pastor Palli Palli, uno de los dirigentes agrarios más emblemáticos de Puno, quien falleció el pasado 2 de diciembre tras una vida dedicada a la defensa del campesinado puneño.
El sepelio se realizó el jueves 4 de diciembre a las cuatro de la tarde en el camposanto de su comunidad natal, donde decenas de comuneros le dieron el último adiós al hombre que marcó la historia de las luchas agrarias en la región durante los años noventa.
Palli Palli ejerció como secretario general de la Federación Departamental de Campesinos de Puno entre 1991 y 1993, cargo que obtuvo tras un congreso histórico realizado en Azángaro entre diciembre de 1990 y enero de 1991, donde participaron dos mil ochocientos delegados de las trece provincias del departamento.
El Quinto Congreso de la FDCP que lo eligió transformó la organización campesina puneña, priorizando el trabajo gremial enfocado en la producción agraria, justo cuando las comunidades de Capachica, Coata, Huatta, Paucarcolla y otras iniciaban sus primeras experiencias empresariales comunales.
Bajo su conducción, la Federación adoptó una visión regional del problema agrario, posicionándose como eje articulador de las luchas sociales en medio de uno de los periodos más difíciles de la región, con varias provincias declaradas en estado de emergencia por la violencia política.
El dirigente impulsó propuestas como la sustitución del servicio militar obligatorio por el voluntario para evitar que jóvenes campesinos engrosaran las filas del ejército, además de fortalecer los sistemas de autodefensa campesina en toda la región puneña.
Más allá de su trayectoria dirigencial, Pastor Palli Palli sirvió a su distrito natal como regidor de la Municipalidad Distrital de Arapa, donde continuó su compromiso con el desarrollo de las comunidades que representó durante toda su vida.
El exdirigente Juan Rojas Vargas expresó sus condolencias a la familia Palli Palli, señalando que «su partida representa una pérdida irreparable para el movimiento campesino puneño, que hoy recuerda a uno de sus dirigentes más consecuentes».
Rojas Vargas convocó a todo el campesinado organizado de Puno a honrar la memoria de este histórico defensor de los derechos agrarios, cuyo legado permanecerá en la lucha por las reivindicaciones de las comunidades campesinas del altiplano.
