El presidente de la Diablada Bellavista, Juan Cairo Rojas, advirtió que la Fiesta de la Candelaria en Puno ha perdido su carácter devocional original. La celebración se ha transformado en un evento comercial donde predomina la competencia y el desenfreno, mientras los intereses particulares y económicos han desplazado la fe hacia la Virgen.
Cairo Rojas señaló que el principal problema de la Federación Regional de Folklore y Cultura es el económico, marcado por intereses particulares no aclarados. Sin embargo, reconoció que la actual directiva se muestra proactiva organizando sesiones separadas para los conjuntos de danzas originarias, trajes de luces y sicuris.
Estas reuniones buscan que cada agrupación decida cómo será su participación en la Candelaria 2026 de manera consensuada. El presidente de la Diablada Bellavista informó que mañana se discutirán las nuevas bases del concurso, solicitando que primero se aprueben y luego se realice el sorteo.
El sorteo para los concursos está programado para el 10 y 11 de octubre según el cronograma establecido oficialmente. Cairo Rojas observó que el entusiasmo de los presidentes de los conjuntos a menudo se apaga después de este evento programático.
Lamentablemente, la mayoría de los conjuntos han perdido el sentido religioso de la festividad según expresa el dirigente de la Diablada. El interés principal parece ser quién gana en el estadio, mientras después de bailar las agrupaciones celebran fiestas de desenfreno en sus locales.
En estas fiestas se compite por ver qué conjunto trae más grupos musicales, creyendo que eso los hace mejores participantes. Se ha olvidado por completo acompañar a la imagen de la Virgen en su recorrido tradicional por las calles de la ciudad.
Cairo Rojas mencionó que la famosa parada de veneración se ha convertido en otro concurso más entre las agrupaciones participantes. Los conjuntos pasan por el atrio del santuario sin tener un espacio adecuado para saludar respetuosamente a la Virgen de la Candelaria.
Por ello, propuso que el 2 de febrero, día central de la festividad, sea declarado feriado nacional por las autoridades. La Virgen de la Candelaria tiene una presencia importante en todo el sur del país y a nivel nacional según argumenta.
Adicionalmente, la Diablada Bellavista presentará un proyecto para la coronación canónica de la Virgen de la Candelaria por parte del Papa. Cairo Rojas ya conversó sobre esta iniciativa con el obispo y el párroco del santuario, considerando que la Mamita merece este homenaje.
El presidente también observó cómo se manipulan las fechas de la fiesta acomodándolas para que coincidan con fines de semana. Las celebraciones se adelantan o postergan según conveniencia, mientras la gente acomoda su tiempo para bailar pero no para venerar a la Virgen.
Puso como ejemplo otras fiestas patronales que se celebran en su día exacto, sin importar si es laborable o festivo. La fe y la devoción deberían manifestarse respetando la fecha central del 2 de febrero como verdadera muestra de religiosidad del pueblo.
Cairo Rojas también se refirió a las bases del concurso que restringen el saludo a la Virgen durante las ceremonias. Indicó que en la víspera, solo los conjuntos de sicuris pueden pasar a saludarla, excluyendo a los trajes de luces.
El dirigente considera que es el momento de corregir estos aspectos para mejorar la fiesta y recuperar su esencia religiosa. Las manifestaciones religiosas se están perdiendo en la ciudad de Puno, mientras antiguas costumbres como las procesiones solemnes han desaparecido.
Recordó que antes, las familias de la ciudad iban en procesión desde la Catedral hasta el santuario portando velos blancos. Llevaban una vela en un acto solemne de homenaje a la Virgen, tradiciones que unían a la población y se han perdido.
Otro punto que destacó Cairo Rojas es el misterio sobre el origen de la imagen de la Virgen en Puno. No existen registros claros de cómo llegó la Candelaria a la ciudad, existiendo varias hipótesis sin corroboración de investigadores o la Iglesia.
Una de las versiones, proveniente de Paucartambo, sugiere que la imagen actual era una réplica menor rechazada por pobladores. Esa imagen pequeña habría sido enviada a otro lugar y posteriormente llegó a Puno según relatos no confirmados oficialmente.
Otras historias mencionan que la imagen original se quemó en un incendio en el templo de San Juan de la ciudad. También se dice que pudo haber sido restaurada o tallada por artistas locales como Tito Yupanqui, pero la falta de registros mantiene el misterio.
Para Cairo Rojas, este misterio podría ser uno de los milagros de la Virgen de la Candelaria en territorio puneño. A pesar de no conocer su origen exacto, la fe del pueblo sigue viva y debe volver a ser el centro de la festividad.
El dirigente enfatiza que organizadores y danzarines deben trabajar para que la fe religiosa vuelva a ser prioritaria en la Candelaria. La recuperación del sentido devocional original es fundamental para preservar la tradición religiosa de esta importante festividad altiplánica declarada patrimonio de la humanidad.
