El secretario general del Sindicato de Trabajadores del Sector Salud (SUTRESS) – DIRESA Puno Máximo Charaja Colque señala que la insistencia del gobernador Richard Hancco Soncco en construir el hospital en la avenida El Sol podría obedecer a intereses políticos, tras el cambio inesperado del director regional de salud, quien había apoyado la ubicación en Jayllihuaya.
El futuro del Hospital Regional Manuel Núñez Butrón se complica porque el gobierno regional propone demolerlo, lo que provoca preocupación entre la población que teme perder atención médica oportuna durante la transición, según explica Charaja Colque.
Los trabajadores de salud reunidos en asamblea general han expresado su inquietud por la prioridad que el gobierno regional da a la construcción del hospital en la avenida El Sol, pese a que, en marzo de 2025, durante una audiencia pública llevado en la comuna local de Puno, se acordó que el nuevo hospital se levantaría en Jayllihuaya, acuerdo que contó con el respaldo del entonces director regional de salud.
La sorpresa de los trabajadores aumenta porque el gobierno regional parece pasar por alto ese acuerdo, además de que ya se han invertido recursos importantes en Jayllihuaya, mientras que la tecnología actual permite edificar hospitales en terrenos variados, como lo demuestran edificios universitarios y el estadio construido en zonas complicadas.
El cierre del Hospital Núñez Butrón de la avenida El Sol genera inquietud sobre la atención médica, ya que Puno depende mayormente de establecimientos de primer nivel con recursos limitados y los hospitales de Juliaca y Macusani asumen la mayor parte de la atención intermedia.
Ante este panorama, trabajadores, barrios y organizaciones civiles como el Frente de Organizaciones Populares y Construcción Civil han formado un colectivo que busca recolectar firmas para impedir la demolición del hospital y exigir que se priorice la salud de la población de Puno, alertando sobre los riesgos de perder un hospital funcional sin una alternativa real y oportuna.
