El Perú atraviesa el periodo más agresivo contra el periodismo en las últimas décadas, con el asesinato de dos comunicadores sociales y 21 periodistas heridos en una sola jornada durante las movilizaciones en la capital de la República. La violencia contra los trabajadores de prensa alcanzó niveles históricos, según alertó la presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú, Zuliana Laínez, quien confirmó que este año marca un punto crítico en la escalada de agresiones contra quienes ejercen la labor informativa en el país.
El directivo del Colegio de Periodistas del Perú – Consejo Regional Puno, Mario Quisocala lipa, sostuvo que existe una persecución sistemática contra los hombres de prensa que busca desprestigiar su labor. «No les es cómoda la información veraz que se emite y por eso amedrentan a los hombres de prensa», señaló el representante gremial al referirse a la situación que enfrentan los comunicadores en diferentes regiones del país mientras cumplen con su función de informar a la ciudadanía.
Quisocala Lipa hizo un llamado urgente a la unidad entre los diferentes gremios periodísticos para enfrentar de manera conjunta esta ola de violencia que amenaza la libertad de expresión. El directivo exigió respeto por la profesión y la labor periodística, subrayando que los ataques contra los comunicadores no solo afectan a los trabajadores de prensa sino que vulneran el derecho fundamental de la población a recibir información confiable y oportuna sobre los acontecimientos que ocurren en el territorio nacional.
La Asociación Nacional de Periodistas del Perú documentó que la creciente ola de agresiones no se limita únicamente a los dos asesinatos registrados este año. Las cifras revelan un patrón sostenido de violencia física, amenazas y hostigamiento contra reporteros, camarógrafos y comunicadores que cubren noticias relacionadas con conflictos sociales, protestas ciudadanas y temas políticos sensibles en diversas provincias del país, donde la tensión social ha alcanzado niveles preocupantes en los últimos meses.
Los gremios periodísticos coinciden en que el año 2025 representa un retroceso significativo en materia de libertad de prensa en el Perú, comparado con periodos anteriores donde los índices de violencia contra comunicadores se mantenían en niveles más controlados. La situación actual genera alarma entre las organizaciones defensoras de derechos humanos y periodísticos, que temen por la integridad de los trabajadores de prensa y por el impacto que esta violencia tendrá en el ejercicio del periodismo independiente dentro del territorio peruano.
Las organizaciones de periodistas mantienen en agenda la elaboración de protocolos de seguridad más estrictos para la cobertura de eventos de alto riesgo, mientras continúan exigiendo a las autoridades garantías reales para el ejercicio periodístico. La unidad gremial aparece como respuesta fundamental ante una crisis que no solo cobra vidas y deja heridos, sino que pone en riesgo la democracia y el derecho ciudadano a estar informado sobre los acontecimientos que marcan el rumbo político y social del país en momentos de profunda polarización.
