El jefe de la región policial, Francisco Amadeo Ninalaya Martínez, asegura que ha implementado un operativo de seguridad que abarca más de 600 instituciones educativas en la región de Puno. El despliegue contempla la asignación estratégica de uno o dos efectivos policiales en cada centro educativo, considerando la cantidad de estudiantes y priorizando la vigilancia en entradas y salidas.
El reciente caso de captura de dos delincuentes que robaban celulares en el exterior de la institución educativa Simón Bolívar, en el distrito de San Miguel, evidenció la necesidad de fortalecer la presencia policial. Ninalaya Martínez reconoció un déficit de efectivos y sugirió la implementación de brigadas de autoprotección escolar con apoyo de padres de familia y profesores para incrementar la seguridad estudiantil.
En Juliaca, la división policial cubre 277 colegios, implementando un plan preventivo que busca garantizar la integridad de los menores. Las autoridades destacan la importancia de una respuesta inmediata ante cualquier incidencia delictiva, priorizando la protección de los estudiantes y la intervención rápida contra posibles agresores o delincuentes que atenten contra su seguridad.
El programa implementado no solo se enfoca en la vigilancia física, sino también en la prevención de diversos delitos como robos y posibles casos de acoso. La estrategia incluye el compromiso de salvaguardar la integridad de los menores, intervenir inmediatamente ante situaciones de riesgo y mantener una presencia constante en los centros educativos de la región.
Las estadísticas revelan la complejidad del desafío de seguridad escolar en Puno, con zonas rurales y urbanas requiriendo atención especial. El despliegue policial busca no solo prevenir delitos, sino también generar un ambiente de confianza entre estudiantes, docentes y comunidad, fomentando la percepción de seguridad y promoviendo una cultura de prevención y colaboración ciudadana.
La inversión en seguridad escolar se presenta como una prioridad para las autoridades regionales, con planes que contemplan la capacitación continua de los efectivos policiales y el fortalecimiento de los programas de prevención. Ninalaya Martínez enfatiza la importancia de un enfoque integral que combine vigilancia policial, educación en prevención de riesgos y participación activa de la comunidad educativa para garantizar un entorno seguro para los estudiantes de Puno.