Puno experimentó una leve reducción de pobreza. El índice bajó a 39.9% en 2024. En 2023 la cifra alcanzó 41.6%. Puno aún figura como la tercera región más pobre del Perú. Esta mejora ocurre tras un crecimiento del PBI regional de 12.2%.
Este incremento económico responde a un efecto base. En 2023 la economía puneña se contrajo 7.4%. A pesar del avance, la pobreza supera en 5.2 puntos porcentuales el nivel prepandemia. La situación económica aún no recupera los niveles previos al Covid-19.
A nivel nacional, la pobreza también descendió. La tasa se ubicó en 27.6% en 2024. Esta es la primera caída desde 2021. Este descenso marca un retorno a cifras de 2022. La recuperación económica y menor inflación influyeron.
Pobreza urbana muestra lenta mejoría
La disminución nacional significó que 386 mil personas salieron de la pobreza. Sin embargo, el balance prepandemia es negativo. Hay casi tres millones más de pobres que en 2019. La pobreza urbana lideró esta reducción.
En ciudades la tasa bajó de 26.4% a 24.8%. Aun así, supera el 14.6% de 2019. La pobreza rural descendió a 39.3%. Este valor se mantiene por debajo del nivel prepandemia. La sierra y selva mostraron avances.
Pese a esto, la pobreza sigue siendo urbana. En 2024 se registraron 3.2 millones de pobres urbanos más que en 2019. Las zonas urbanas concentran ahora el 72.7% de la población pobre. Antes representaban el 56.7%.
Regiones andinas aún luchan contra la pobreza
A nivel regional, la pobreza aumentó en Arequipa, Cajamarca y Ucayali. Dieciocho regiones aún presentan niveles superiores a 2019. Ucayali muestra el incremento más alarmante. Su pobreza subió de 12.3% en 2019 a 27.1% en 2024.
La dinámica trimestral de 2024 revela un deterioro urbano al final del año. Los hogares urbanos terminaron con condiciones precarias similares a fines de 2023. La recesión económica impactó fuertemente en las ciudades.
En contraste, la pobreza rural mejoró entre el primer y segundo trimestre. Esto se debió a la recuperación agrícola tras la normalización climática. Sin embargo, se estancó el resto del año.
Recuperar los niveles de pobreza prepandemia requiere inversión privada. Un crecimiento económico mayor generará mejores empleos. El IPE estima dos décadas para volver a cifras de 2019 con el ritmo actual. Se necesitan políticas de inversión concretas.
