El exdirigente de la provincia de San Román, Ántero Pimentel Esquivias, propuso una huelga nacional para exigir la reestructuración total de la Policía Nacional del Perú. La medida responde al escándalo ocurrido el 2 de noviembre en Ocoyita, donde se sustrajo más de 60.000 dólares a una joven con participación policial.
Pimentel Esquivias calificó como indignante la actuación de la Policía Nacional en el asalto ocurrido a unas cuadras de la avenida San Román. Según el relato, tres policías identificaron a la joven que salía de una casa de cambios y la interceptaron con un vehículo oficial. El exdirigente cuestionó el uso de uniformes y logotipos institucionales para cometer el delito.
De acuerdo con la tesis fiscal, los agentes amenazaron a la víctima para quitarle el dinero y repartieron 30.000 dólares entre los implicados. Luego, dos motos lineales con sujetos encapuchados arrebataron el resto del monto. Pimentel Esquivias presumió una coordinación entre los policías y los asaltantes encapuchados.
El exdirigente señaló que un alférez reconoció los hechos para reducir su pena. Asimismo, criticó al Ministerio Público por no investigar con profundidad el caso. Para Pimentel Esquivias, existe una organización criminal al interior de la Policía Nacional que planifica robos con logística institucional. El exdirigente exigió que el caso no quede en impunidad.
Pimentel Esquivias mencionó que 50 policías están bajo investigación por arranques de contrabando y que cinco cumplen prisión preventiva. Sin embargo, tres salieron en apelación en las últimas semanas. El exdirigente preguntó a los magistrados qué ocurre con estas liberaciones y sospechó de negociaciones. Los agentes liberados solicitan reincorporarse a sus unidades de trabajo.
La ausencia de pronunciamiento institucional agrava la situación. Pimentel Esquivias indicó que el jefe de la comisaría de San Román, el jefe de la Policía Nacional y el jefe del Ministerio Público no emitieron declaración alguna. El exdirigente exigió una comisión de alto nivel para reorganizar la institución policial.
Ante esta crisis de credibilidad, Pimentel Esquivias convocó a la población a una reunión ampliada en la siguiente semana. El objetivo es coordinar acciones ante la falta de respuesta de las autoridades. El exdirigente llamó a los diputados, senadores y al Ministerio del Interior a conformar una comisión de alto nivel.
Finalmente, Pimentel Esquivias anunció una posible huelga nacional si el Ejecutivo no accede a la reestructuración total de la Policía Nacional. Hizo un llamado a levantar la voz de protesta en todo el país. El exdirigente declaró: “Ya no más policías asaltantes, extorsionadores, sicarios ni violadores”.