La quinua Ayara, un superalimento ancestral con propiedades anticancerígenas, llega a la ciudad de Pun a precios accesibles. Productores exhiben este grano milenario en la feria del Parque de las Aguas, junto a otros cereales andinos orgánicos. El kilo cuesta solo doce soles.
Esta variedad única, cultivada ancestralmente, posee alto contenido de hierro y doble cáscara. Su siembra sigue métodos tradicionales, sin intervención artificial. Requiere lavado minucioso, un proceso que pocos dominan fuera de las comunidades agrícolas puneñas.
La feria ofrece también cañihuaco, crema de habas, kiwicha instantánea y quinua real. Todos son nutritivos y transformados. Su producción mantiene técnicas orgánicas, garantizando autenticidad desde el campo hasta el consumidor.
Teresa Delia Chirapu Ccantuta lidera a pequeños productores de Puno. Ellos buscan formalizar una asociación para expandir su mercado regional. Reciben apoyo técnico de la municipalidad local.
La elaboración exige dedicación extrema. Lavar medio kilo de quinua Ayara toma un día completo. Cada fase, desde el procesamiento hasta el empaque, se realiza manualmente con riguroso control de calidad.
El evento coincide con el Año Nuevo Andino y el Día del Campesino. Agricultores de distritos como Acora, San Antonio de Esquilache y otros, participan hasta el veinticinco de junio. La cita es en el Parque de las Aguas.
Los precios promueven acceso popular: cañihuaco a dieciséis soles el kilo, crema de habas a diez soles y kiwicha a quince soles. Comprar estos productos impulsa directamente la economía de los agricultores puneños.
