Janeth Quispe Zea denunció que las rampas construidas en obras municipales de San Román no cumplen el reglamento de personas con discapacidad, presentan caídas elevadas o son simples veredas con pequeñas figuras de rampa sin medidas adecuadas para sillas de ruedas.
Los ingenieros y arquitectos desconocen la norma 120 de Conadis que especifica magnitud de altura, ancho y caída; las edificaciones nuevas ignoran las medidas exactas del reglamento específico para accesibilidad, construyen rampas solo para aparentar cumplimiento normativo sin funcionalidad real.
«Al final todos vamos a necesitar de una rampa por equis motivos que tengamos», declaró Quispe, quien solicitó que la municipalidad supervise las obras en ejecución para verificar si cumplen las normativas de accesibilidad establecidas por ley.
Comerciantes invaden espacios
La avenida Circunvalación presenta rampas que son veredas sin caída adecuada; los comerciantes ambulantes invaden estas estructuras en el centro pese a campañas municipales de desocupación, regresan al día siguiente y demuestran falta de concientización de la población sobre derechos de accesibilidad.
Las personas con discapacidad no pueden acceder a oficinas del segundo piso de la Municipalidad Provincial porque carece de ascensor, deben esperar abajo para cualquier trámite; municipios pequeños como Ananea y Puno cuentan con ascensores en sus instalaciones.
Quispe cuestionó si el nuevo cuartel de serenazgo en construcción y el proyecto de municipio nuevo consideran accesibilidad con rampas y ascensores, recomendó aplicar la norma 120 de Conadis en todas las edificaciones públicas futuras.
