La Festividad Virgen de la Candelaria 2025 ha dejado un saldo trágico de ocho personas fallecidas, según informó el área de Medicina Legal del Ministerio Público. Este alarmante resultado se atribuye principalmente a la negligencia y falta de planificación adecuada durante los eventos realizados en la ciudad de Puno.
En una reunión de evaluación donde estuvieron ausentes los directivos de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno (FRFCP), diversas instituciones concluyeron casi por unanimidad que el cambio de escenario para los concursos fue problemático. El estadio Monumental de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) generó mayor desorden, congestión y caos durante las presentaciones.
La Policía Nacional del Perú (PNP) presentó un diagnóstico donde señala que el estadio de la UNAP no brindó las garantías de seguridad necesarias para el desarrollo de la Festividad, tanto a nivel interno como externo. Por esta razón, recomiendan enfáticamente que los próximos concursos se realicen nuevamente en el estadio Enrique Torres Belón.
Entre los incidentes reportados, se destaca el fallecimiento de una integrante de un conjunto de danzas originarias ocurrido el 2 de febrero, minutos antes de que su agrupación se presentara. El personal del Ministerio Público enfrentó dificultades para llegar al lugar debido a restricciones de tránsito, y el cuerpo tuvo que ser trasladado hasta El Collao para la necropsia, ya que Puno no cuenta con estas instalaciones desde 2022.
La presidenta del Comité de Salvaguarda, Eladia De La Riva, cuestionó duramente a los directivos de la FRFCP por «su falta de respeto e interés en no afrontar la realidad», al haber sido los principales ausentes en esta importante reunión de evaluación. Esta ausencia refleja las tensiones institucionales en torno a la organización del evento.
Por su parte, el presidente de la Comisión Especial de la Festividad en la comuna puneña, Yonell De La Cruz, se limitó a comentar que debe haber una mayor organización, sin ofrecer propuestas concretas para resolver los problemas identificados en la edición de este año que resultaron en la pérdida de vidas humanas.