Los regidores de la Municipalidad Provincial de San Román, expresaron su preocupación por la falta de resultados en los operativos de fiscalización, señalando que no hay diferencia entre el trabajo del anterior y el actual gerente. Pese a la normativa clara que prohíbe establecimientos a menos de 100 metros de centros educativos, aún funcionan varios locales, y otros indicios de desacato contra la autoridad.
El regidor Salvador Valdivia mencionó que el gerente de fiscalización se comprometió a clausurar las cantinas, pero continúan operando. Además, prometió presentar una ordenanza municipal para agilizar los procedimientos, pero hasta el momento no ha cumplido. Valdivia señaló que el trabajo ya estaba avanzado con el anterior gerente.
Los regidores han citado al gerente de fiscalización a la próxima sesión ordinaria del Consejo Municipal para que presente un informe detallado con la documentación correspondiente desde el primer gerente, incluyendo las actas de incautación de más de 90 televisores que él mismo ha manifestado públicamente.
Ante la falta de resultados y el incumplimiento de los plazos establecidos por el propio gerente, los regidores analizan tomar acciones más contundentes. Evalúan iniciar un proceso administrativo disciplinario y, si el informe presentado está incompleto, pedirán su renuncia, ya que estaría incumpliendo sus funciones.
