Las regidoras Delfina Jesús Trujillo Hilasaca y Lena Ida Mamani Luque, citadas por dirigentes de las cuatro zonas de Juliaca, no pudieron sustentar su trabajo de fiscalización a la gestión del alcalde Óscar Cáceres Rodríguez. Ambas regidoras fueron cuestionadas por no presentar un informe adecuado, careciendo de pruebas y documentos que respalden su labor. Los dirigentes, indignados, señalaron que las regidoras no han cumplido con sus compromisos iniciales ni han dado viabilidad a las audiencias solicitadas.
Los dirigentes, quienes realizaron esta labor sin percibir dieta alguna, han presentado dos denuncias penales por irregularidades en la gestión actual. Según la ley 32269, los regidores de la Municipalidad de San Román perciben una dieta de 3,420 soles mensuales. Además, según la ley 31812, se dispone de un presupuesto de 1.5 millones de soles para labores de fiscalización, incrementando del 1 al 2% del presupuesto de Foncomun.
En su defensa, las regidoras manifestaron que son 13 regidores en total y que el alcalde no acepta sus sugerencias de cambio en las diferentes jefaturas y gerencias. Sin embargo, no pudieron recordar exactamente cuáles han sido las fiscalizaciones realizadas. La acalorada discusión terminó con los regidores retirándose, mientras los dirigentes les señalaban las irregularidades cometidas por ellos mismos, exigiendo una fiscalización efectiva.
Durante la reunión, los dirigentes expresaron su frustración por la falta de respuestas concretas y la ausencia de acciones visibles por parte de las regidoras. «Nosotros como dirigentes hemos presentado dos denuncias penales por irregularidades en esta gestión», indicaron, subrayando la necesidad de una fiscalización transparente y efectiva. La tensión aumentó cuando los dirigentes cuestionaron la falta de audiencias y la poca disposición de las regidoras para atender sus demandas.
La situación refleja una creciente insatisfacción entre los dirigentes y la comunidad de Juliaca, quienes esperan que sus representantes cumplan con su deber de fiscalizar y denunciar irregularidades. La falta de documentación y pruebas presentadas por las regidoras ha generado desconfianza y ha puesto en evidencia la necesidad de una mayor transparencia y rendición de cuentas en la gestión municipal.
Los dirigentes también criticaron la percepción de dietas y el uso del presupuesto destinado a la fiscalización, señalando que estos recursos no se están utilizando de manera efectiva. «Han venido a llenarse los bolsillos con esta plata, han aprendido a vestirse con nuestra plata, pero no hacen nada», expresaron, exigiendo un cambio en la actitud y el desempeño de los regidores.
Finalmente, la reunión concluyó con un llamado a la acción y a la responsabilidad por parte de los dirigentes, quienes insistieron en la necesidad de trabajar de la mano con las autoridades para ajusticiar cualquier irregularidad. «Qué lindo sería que las autoridades, junto con los dirigentes de la mano, pudieran ajusticiar a cualquier autoridad», manifestaron, dejando claro su compromiso con la transparencia y la justicia en la gestión municipal.
