Denuncian que los pescadores artesanales de la provincial de Yunguyo, continúan realizando la pesca indiscriminada de alevinos del pejerrey, cuyo producto hidrobiológico declarado en peligro de extinción, se comercializa sin ninguna fiscalización en los mercados locales.

Desde el año 2008 entró en vigencia el Reglamento de Ordenamiento Pesquero y Acuícola (ROPA) del lago Titicaca con el fin de organizar la truchicultura y la extracción de peses del legendario Lago, pero es letra muerta, pues la Dirección Regional de la Producción de Puno (Direpro) no tiene ningún agente de control y fiscalización para erradicar estas malas prácticas.

El ROPA permite a la Direpro Puno solicitar apoyo a la Capitanía de Guardacostas Lacustre de Puno, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y las municipalidades provinciales y distritales para realizar acciones de vigilancia y control en la cuenca del lago Titicaca para limitar la pesca indiscriminada, transporte y comercialización, pero no tienen una labor efectiva.

El pejerrey es un pez que en su tamaño normal para el consumo humano escasea en los mercados locales, y si uno los encuentra los puede comprar entre 20 a 25 soles el kilo.

Sin embargo, la pesca y venta del alevino (tamaño pequeño) de este pez es en grandes cantidades en horas de la tarde en inmediaciones del mercado 15 de Agosto de Yunguyo, donde se observa los más mínimos tamaños y con ello frenan todo el proceso de reproducción y contribuyen a su extinción. Algunos pescadores no toman conciencia del grave daño que vienen causando.

Recientemente el Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PEBLT) sembró en algunos sectores del lago Titicaca alevinos de la especie carachi, suche y pejerrey, pero falta estrategias para velar para que estas especies se reproduzcan para garantizar su sostenibilidad.