El sub prefecto provincial de San Román y el prefecto regional de Puno, son cuestionados por la ineficiente labor que vienen cumpliendo durante el periodo del Estado de Emergencia, porque como autoridades políticas y representantes del presidente de la república deberían canalizar una serie de trabajos con las distintas instituciones.

El ex sub prefecto de la provincia de San Román Gilmer Ruelas, indicó que al menos se debió conformar brigadas de vigilancia con los tenientes gobernadores a fin del cumplimiento del Estado de Emergencia y que los pobladores permanezcan en casa, pero el descuido y dejadez del actual sub prefecto Juan Alberto Pastor Calderón no permite la ejecución de trabajos en nuestra localidad.

Lo propio estaría ocurriendo con el prefecto regional Wilber Apaza Días a quien poco o nada le importaría la situación actual que vive el país, por ello llamo a los representante del gobierno central que una vez terminada el estado de emergencia evalué su trabajo si es conveniente buscar su cambio.