El Órgano de Control Institucional del Gobierno Regional de Puno, identificó retrasos graves y acumulados en la obra de defensa ribereña en Azángaro y Huancané, estos problemas ya generan riesgo de postergación indefinida y afectan directamente los objetivos del proyecto.
El informe señala que las asignaciones presupuestales fraccionadas limitan la planificación y ejecución física, lo que provoca mayores plazos y costos, además, la culminación de la obra podría quedar en suspenso si no se corrigen estos aspectos.
El reinicio de los trabajos muestra un ritmo lento, aunque la obra está atrasada, la maquinaria resulta insuficiente para cumplir los cronogramas, algunos frentes permanecen sin intervención, lo que agrava la situación y genera más demoras.
Los cronogramas actualizados carecen de sustento, esto distorsiona el avance real y anula la utilidad de los registros, la acumulación de nuevos retrasos incrementa los plazos y eleva los costos, según el reporte oficial.
El cuaderno de obra presenta anotaciones desactualizadas y datos incompletos, se dejan espacios en blanco para añadir información después, esta práctica afecta la transparencia y dificulta la verificación del avance real del proyecto.
El informe hito de control, remarca que la falta de registros confiables en la ejecución de la obra genera el riesgo de alteraciones en la información, lo que podría afectar la toma de decisiones y la supervisión efectiva del proyecto.
Además, solicitó al Gobierno Regional de Puno que adopte acciones preventivas y correctivas en un plazo máximo de cinco días hábiles, la respuesta debe incluir documentación que respalde las medidas tomadas frente a las situaciones adversas detectadas.
La población espera que las autoridades respondan con prontitud y transparencia, el objetivo es evitar que los retrasos y sobrecostos sigan perjudicando la obra, la Contraloría continuará vigilando el avance y cumplimiento de los compromisos asumidos.